Por eso cuando hay un silencio enorme y solemne
todo el mundo dice "ha pasado un ángel".
Ángel, no tan caido.
Cabello de Ángel, ¿donde andarás creciendo?.
Ángel rosado, como el vino, de la lujuria tardía;
amarillo, como el whiskie, Ángel... de Chagall.
No ha estado mal el acto, en fin. Ha sonado hasta Mozart.
Pero hubiera estado mucho mejor el Ángel.
четверг, 22 мая 2008 г.
Viaje cúbico en tren cama.
A las tres de la tarde desde el anden tercero, partía el tren número tres al Cubo;
provincia de Zamora.
provincia de Zamora.
Henry Fried Chips...
...vaticinó el fin del mundo en las patatas fritas de un Burguer.
Falló en el día y en la hora porque la cocacola tamaño XL lo desconcentraba con otras historias. Pero el colorido que sufriría el cielo parece que queda por demostrar.
Falló en el día y en la hora porque la cocacola tamaño XL lo desconcentraba con otras historias. Pero el colorido que sufriría el cielo parece que queda por demostrar.
Cielo (despatafisicación de una rayuela) Capítulo uno.
Cielo: Dícese de lo alto, por ejemplo el cielo de la boca.
Dicho a los amados por los amantes. Mentido a los amantes por los amados.
Cualquier religión desde la más monoteista a la más politeista promete un cielo, un lugar donde reunir a toda la Teología, donde conviven los dioses y los que en un afán de entrega total venden sus almas a estos. Solo se puede ver en ocasiones desde un avión o en lo alto de una montaña.
Cielo, cosa que cubre un mundo. Engloba desde la nube más baja a la galaxia en su antípoda. No conviene perderse mirando al cielo, especialmente las noches de luna.
De ahí viene la palabra Lunático.
Dicho a los amados por los amantes. Mentido a los amantes por los amados.
Cualquier religión desde la más monoteista a la más politeista promete un cielo, un lugar donde reunir a toda la Teología, donde conviven los dioses y los que en un afán de entrega total venden sus almas a estos. Solo se puede ver en ocasiones desde un avión o en lo alto de una montaña.
Cielo, cosa que cubre un mundo. Engloba desde la nube más baja a la galaxia en su antípoda. No conviene perderse mirando al cielo, especialmente las noches de luna.
De ahí viene la palabra Lunático.
a patadas
Deberían alejar las cosas, ponerlas quizá a una altura prudente o simplemente alejarlas de los pies de ese tipo que noche sí, noche después y siguientes me encuentro dando pataditas a todo. Me pregunto desde cuando, desde donde llevará así, con ese bote de aceite para moto de dos tiempos amarrado ahora a la punta ora a los flancos estrechos del zapato; y ayer una lata de cocacola, y el otro una bolsa con algo pesado dentro.
Mirándolo, pensando, calculo por la abstracción de su gesto y un tercer ojo más arriba de la frente que le hace mirar de frente mirando al suelo, que ya allá por la catedral encontró el botecito y le dió la primera patada indiferente. Yo me lo cruzé en el Triunfo y ahora pasamos Constitución.
Alguien que se dedica a hacer algo así en su vida, sea cual sea su motivación o desmotivación personal, su situación, su instinto primario de tomarse a patadas la vida o lo que sea, no tiene nada mejor que hacer que escribir esto o algo peor, mientras patea cualquier cosa; camino a su casa.
Mirándolo, pensando, calculo por la abstracción de su gesto y un tercer ojo más arriba de la frente que le hace mirar de frente mirando al suelo, que ya allá por la catedral encontró el botecito y le dió la primera patada indiferente. Yo me lo cruzé en el Triunfo y ahora pasamos Constitución.
Alguien que se dedica a hacer algo así en su vida, sea cual sea su motivación o desmotivación personal, su situación, su instinto primario de tomarse a patadas la vida o lo que sea, no tiene nada mejor que hacer que escribir esto o algo peor, mientras patea cualquier cosa; camino a su casa.
вторник, 6 мая 2008 г.
Delirios del catorce
Mejor lagartija viva que gorrión muerto,
y se quedó tan pancho y a sus anchas el sanchopanza.
Semejante hombre que pica la piedra,
en plan menudo picapedrero;
el catorce es un número que no le gusta nada,
como al de dentro de dos meses.
Y como este le escribe un señor poema
el otro se lo tatúa en la tarjeta de visita.
y se quedó tan pancho y a sus anchas el sanchopanza.
Semejante hombre que pica la piedra,
en plan menudo picapedrero;
el catorce es un número que no le gusta nada,
como al de dentro de dos meses.
Y como este le escribe un señor poema
el otro se lo tatúa en la tarjeta de visita.
Pantalones y aviones.
...y en el bolsillo bajo derecho
debe haber una orgía,
pues me coincidieron allí casualmente
juntos Miller y Bataille.
debe haber una orgía,
pues me coincidieron allí casualmente
juntos Miller y Bataille.
CATÁLOGO DE RESISTENCIAS
Hay que esquivar la sombra.
Bajo la luz artificial todo es más obvio.
Se:
Que esta noche dormiré con Julio Cortázar.
Que no se si con alguien más ni se si viviré para contarlo.
Resiste; quien sabe si mañana, de pronto, la mañana.
Bajo la luz artificial todo es más obvio.
Se:
Que esta noche dormiré con Julio Cortázar.
Que no se si con alguien más ni se si viviré para contarlo.
Resiste; quien sabe si mañana, de pronto, la mañana.
пятница, 2 мая 2008 г.
Can mas deu
De nuevo aquí, no digo más, rodeado de belleza.
La sierra se extiende ante mi y da a parar a una Barcelona que es una inmensidad
reducida por la distancia, la altura, la diferencia, sin ir más lejos, de la madera;
aquí los árboles no son bancos, ni son decrépitos ni marchitos, ni hay aquí más humo
que el de mi cigarro. Y está johnny que es parte de la belleza de la casa, de la ciudad,
con quién siempre juego a que soy una oveja perdida en el rebaño eléctrico y él es un pastor
que me lanza un perro para rescatarme y devolverme al redil.
Hay una bicicleta estática, pero se mueve, mueve un mecanismo que activa el centrifugado
de una lavadora, paneles solares, huertos, una ducha a la intemperie... Y Barcelona, la Barcelona
de las inmensidades vacías y su grán cipote de colores de fondo, amenazando eyacularlos.
A mi esto de estar rodeado de libros ya de por si me mata y si es en un sitio así ya es que me entierra. No puedo recomendaroslo porque no lo viviríais como yo, pero venid y comprobadlo vosotros mismos.
Aquí nace la vida, sin ir más lejos hace una semana nació la vida, no se si es niño o niña pero se que nació aquí, libre de todo tipode maquinas, de inas, parto asistido, supongo que llanto de felicidad... Con amigos la vida nace en casa. Esto debe ser lo más parecido a nacer con un pan bajo el brazo. Nacer en casa,entre el amor ycon esfuerzo y trabajo.
Yo me imagino a la niña de esta casa cagándose de placer en la cabeza de la niña de Rajoy
y con esto lo digo todo.
La sierra se extiende ante mi y da a parar a una Barcelona que es una inmensidad
reducida por la distancia, la altura, la diferencia, sin ir más lejos, de la madera;
aquí los árboles no son bancos, ni son decrépitos ni marchitos, ni hay aquí más humo
que el de mi cigarro. Y está johnny que es parte de la belleza de la casa, de la ciudad,
con quién siempre juego a que soy una oveja perdida en el rebaño eléctrico y él es un pastor
que me lanza un perro para rescatarme y devolverme al redil.
Hay una bicicleta estática, pero se mueve, mueve un mecanismo que activa el centrifugado
de una lavadora, paneles solares, huertos, una ducha a la intemperie... Y Barcelona, la Barcelona
de las inmensidades vacías y su grán cipote de colores de fondo, amenazando eyacularlos.
A mi esto de estar rodeado de libros ya de por si me mata y si es en un sitio así ya es que me entierra. No puedo recomendaroslo porque no lo viviríais como yo, pero venid y comprobadlo vosotros mismos.
Aquí nace la vida, sin ir más lejos hace una semana nació la vida, no se si es niño o niña pero se que nació aquí, libre de todo tipode maquinas, de inas, parto asistido, supongo que llanto de felicidad... Con amigos la vida nace en casa. Esto debe ser lo más parecido a nacer con un pan bajo el brazo. Nacer en casa,entre el amor ycon esfuerzo y trabajo.
Yo me imagino a la niña de esta casa cagándose de placer en la cabeza de la niña de Rajoy
y con esto lo digo todo.
среда, 30 апреля 2008 г.
En mi vida
De las plumas que he tenido la suerte de acariciar
en mi vida tu cuello fue la más suave.
De los puentes que he tenido la osadía de cruzar
en mi vida tu boca fue el más firme.
De las olas que han llevado hacia la mar mi cuerpo
en mi vida tu cuerpo fue la más grave.
Y mira que he acariciado aves
y he cruzado puentes
y he nadado, mucho, por el mediterraneo...
Pero nunca vi este cuello
ni esta boca,
nunca me até a este cuerpo.
en mi vida tu cuello fue la más suave.
De los puentes que he tenido la osadía de cruzar
en mi vida tu boca fue el más firme.
De las olas que han llevado hacia la mar mi cuerpo
en mi vida tu cuerpo fue la más grave.
Y mira que he acariciado aves
y he cruzado puentes
y he nadado, mucho, por el mediterraneo...
Pero nunca vi este cuello
ni esta boca,
nunca me até a este cuerpo.
вторник, 29 апреля 2008 г.
среда, 23 апреля 2008 г.
вторник, 22 апреля 2008 г.
67 VERSOS EN RECUERDO DE DADÁ - J Eduardo Cirlot
El uno se arrodilla dulcemente[,]
el dos tiene las trenzas de papel,
el tres llena de plata los triángulos,
el cuatro no solloza,
el cinco no devora el firmamento,
el seis no dice nada a las serpientes,
el siete se recoge en las miradas,
el ocho tiene casas y ciudades,
el nueve canta a veces con voz triste,
el diez abre sus ojos en el mar,
el once sabe música,
el doce alienta lámparas,
el trece vive sólo en los desvanes,
el catorce suplica,
el quince llama y grita,
el dieciséis escucha,
el diecisiete busca,
el dieciocho quema,
el diecinueve sube,
el veinte vuela ardiendo por el aire,
el veintiuno cae,
el veintidós espera,
el veintitrés adora los vestidos,
el veinticuatro sabe matemáticas,
el veinticinco magia,
el veintiséis amor,
el veintisiete guerra,
el veintiocho estrellas,
el veintinueve luna,
el treinta tiene garras de cerezo,
el treinta y uno flota,
el treinta y dos destruye los anillos,
el treinta y tres anula los espacios,
el treinta y cuatro ruge,
el treinta y cinco vive lejos,
el treinta y seis conoce la amargura,
el treinta y siete fulge,
el treinta y ocho baja,
el treinta y nueve quiebra torres,
el cuarenta se expresa,
pero el cuarenta y uno tiene páginas,
donde el cuarenta y dos halla su espejo,
donde el cuarenta y tres se desmenuza,
en el cuarenta y cuatro anidan tigres,
en el cuarenta y cinco monumentos,
en el cuarenta y seis hay una espiga,
en el cuarenta y siete distracciones,
detrás vienen cuarenta y ocho pensamientos,
cuarenta y nueve signos,
cincuenta cruces,
ciencuenta y una lágrimas,
cincuenta y dos mujeres,
cincuenta y tres desiertos,
cincuenta y cuatro pianos,
para cincuenta y cinco partituras,
para cincuenta y seis sonidos,
cincuenta y siete soles,
cincuenta y ocho perlas,
cincuenta y nueve bocas,
sesenta muertes,
sesenta y una llagas,
sesenta y dos pirámides,
sesenta y tres adioses,
sesenta y cuatro diccionarios,
sesenta y cinco sentimientos,
sesenta y seis recuerdos,
sesenta y siete flores.
el dos tiene las trenzas de papel,
el tres llena de plata los triángulos,
el cuatro no solloza,
el cinco no devora el firmamento,
el seis no dice nada a las serpientes,
el siete se recoge en las miradas,
el ocho tiene casas y ciudades,
el nueve canta a veces con voz triste,
el diez abre sus ojos en el mar,
el once sabe música,
el doce alienta lámparas,
el trece vive sólo en los desvanes,
el catorce suplica,
el quince llama y grita,
el dieciséis escucha,
el diecisiete busca,
el dieciocho quema,
el diecinueve sube,
el veinte vuela ardiendo por el aire,
el veintiuno cae,
el veintidós espera,
el veintitrés adora los vestidos,
el veinticuatro sabe matemáticas,
el veinticinco magia,
el veintiséis amor,
el veintisiete guerra,
el veintiocho estrellas,
el veintinueve luna,
el treinta tiene garras de cerezo,
el treinta y uno flota,
el treinta y dos destruye los anillos,
el treinta y tres anula los espacios,
el treinta y cuatro ruge,
el treinta y cinco vive lejos,
el treinta y seis conoce la amargura,
el treinta y siete fulge,
el treinta y ocho baja,
el treinta y nueve quiebra torres,
el cuarenta se expresa,
pero el cuarenta y uno tiene páginas,
donde el cuarenta y dos halla su espejo,
donde el cuarenta y tres se desmenuza,
en el cuarenta y cuatro anidan tigres,
en el cuarenta y cinco monumentos,
en el cuarenta y seis hay una espiga,
en el cuarenta y siete distracciones,
detrás vienen cuarenta y ocho pensamientos,
cuarenta y nueve signos,
cincuenta cruces,
ciencuenta y una lágrimas,
cincuenta y dos mujeres,
cincuenta y tres desiertos,
cincuenta y cuatro pianos,
para cincuenta y cinco partituras,
para cincuenta y seis sonidos,
cincuenta y siete soles,
cincuenta y ocho perlas,
cincuenta y nueve bocas,
sesenta muertes,
sesenta y una llagas,
sesenta y dos pirámides,
sesenta y tres adioses,
sesenta y cuatro diccionarios,
sesenta y cinco sentimientos,
sesenta y seis recuerdos,
sesenta y siete flores.
суббота, 19 апреля 2008 г.
Fernando Cañas (de Diamante roto)
------------------------------------------------
Calor. Levante. Tinto de verano. 2:33 horas.
Sueño. Solo. Refugio. Vida. Ella.
Canta. Escucho. Silencio.
Comida. Fuego. Ducha. Dormir.
Yo, Tarzán de las azoteas.
Tú Jane amada.
Verdad de hombre mono.
------------------------------------------------
Despedí a la lógica
como a una incompetente empleada
y abracé tus piernas
como el naúfrago al madero.
------------------------------------------------
No te hallo en las luces de neón
ni en el negro
ni en la incógnita
ni en el olimpo
o en los bancos
con frío y morazo
ni en los versos de Verlaine
ni en la nauseabunda búsqueda de ti
en el envés de tu cuerpo
desenterrando lo turbio
ni en los ojos de los gatos
ni en el grito del límite
ni en el olor a semen
ni en André Bretón.
----------------------------------------------
El amor es,
el amor es un pálpito,
el amor es la graciosa mariposa
que revolotea entre los capullos en flor,
el amor es voluble,
el amor es aire,
el amor es un convencimiento,
el amor es una unión de babas,
el amor es duda,
el amor es seguridad,
el amor es determinadas posturas,
el amor es "perdona, te he comido",
el amor es una dulce sonrisa en vertical,
el amor es una mentira de cuatro letras
pero planteándolo a posteriori
y teniendo en cuenta
la subjetividad de los individuos
en la comunicación no existente
en las leyes de la naturaleza
se da un proceso de procreación
muy interesante, muy interesante...
el amor es un espíritu en espiral
que surge de un propio centro,
el amor es lo que tú quieras
pero si te hace daño es así,
el amor es libertad,
el amor es equivocarse,
el amor es tiempo perdido,
la cárcel de los tontos,
la obligación o la traición moral
de tener que sacarle los cuernos
a los que más quieres,
el amor es un bicho en tu casa,
el amor es una enfermedad
-y frecuentemente venérea-,
el amor es ese osito de peluche
con olor a flujo,
el amor es esa morenita manejable,
el amor es ese deseo insatisfecho
que deja pestilencia,
el amor es aquella borrachera
que cogí con Lulu
cuando cumplió dieciseis años,
el amor es "me faltas tu porque estoy aburrido",
el amor es "¿Has leido a Cortázar?",
el amor es alimento y salud,
el amor es imaginación,
el amor es "buenos días, estoy embarazada",
el amor es "no tengo un duro",
el amor es,
el amor es "pero qué buena estás, Alfreda",
"oh, perdona, Alejandra, mi mujercita".
No me preguntes lo que es el amor,
sabes que para mi siempre será
cuidar de tus almorranas.
Calor. Levante. Tinto de verano. 2:33 horas.
Sueño. Solo. Refugio. Vida. Ella.
Canta. Escucho. Silencio.
Comida. Fuego. Ducha. Dormir.
Yo, Tarzán de las azoteas.
Tú Jane amada.
Verdad de hombre mono.
------------------------------------------------
Despedí a la lógica
como a una incompetente empleada
y abracé tus piernas
como el naúfrago al madero.
------------------------------------------------
No te hallo en las luces de neón
ni en el negro
ni en la incógnita
ni en el olimpo
o en los bancos
con frío y morazo
ni en los versos de Verlaine
ni en la nauseabunda búsqueda de ti
en el envés de tu cuerpo
desenterrando lo turbio
ni en los ojos de los gatos
ni en el grito del límite
ni en el olor a semen
ni en André Bretón.
----------------------------------------------
El amor es,
el amor es un pálpito,
el amor es la graciosa mariposa
que revolotea entre los capullos en flor,
el amor es voluble,
el amor es aire,
el amor es un convencimiento,
el amor es una unión de babas,
el amor es duda,
el amor es seguridad,
el amor es determinadas posturas,
el amor es "perdona, te he comido",
el amor es una dulce sonrisa en vertical,
el amor es una mentira de cuatro letras
pero planteándolo a posteriori
y teniendo en cuenta
la subjetividad de los individuos
en la comunicación no existente
en las leyes de la naturaleza
se da un proceso de procreación
muy interesante, muy interesante...
el amor es un espíritu en espiral
que surge de un propio centro,
el amor es lo que tú quieras
pero si te hace daño es así,
el amor es libertad,
el amor es equivocarse,
el amor es tiempo perdido,
la cárcel de los tontos,
la obligación o la traición moral
de tener que sacarle los cuernos
a los que más quieres,
el amor es un bicho en tu casa,
el amor es una enfermedad
-y frecuentemente venérea-,
el amor es ese osito de peluche
con olor a flujo,
el amor es esa morenita manejable,
el amor es ese deseo insatisfecho
que deja pestilencia,
el amor es aquella borrachera
que cogí con Lulu
cuando cumplió dieciseis años,
el amor es "me faltas tu porque estoy aburrido",
el amor es "¿Has leido a Cortázar?",
el amor es alimento y salud,
el amor es imaginación,
el amor es "buenos días, estoy embarazada",
el amor es "no tengo un duro",
el amor es,
el amor es "pero qué buena estás, Alfreda",
"oh, perdona, Alejandra, mi mujercita".
No me preguntes lo que es el amor,
sabes que para mi siempre será
cuidar de tus almorranas.
четверг, 17 апреля 2008 г.
Breve histeria de amor.
-No hay tiempo.
-Bésame.
-Dejemos el amor para más tarde.
-No es amor, es Deseo.
-¡Ya viene!
-Cuando digo deseo, te hablo de que, si no me besas, acabaré siendo arena.
-Pero Vida, Luz, Entraña, Suerte, Alba, Razón, Plenitud, Amor, mi Caos, mi Todo...
-Calla y bésame tonto, o llegará y...
-No lo digas.
-Se me estremece la piel sólo de pensarlo, y tu no me besas.
-Dios, ¿Pero no ves que está aquí, a la vuelta de la esquina?
-Por eso, bésame ahora, ahora, ahora.
Y la besó y no pudo evitar que al poco llegara el tedio.
-Bésame.
-Dejemos el amor para más tarde.
-No es amor, es Deseo.
-¡Ya viene!
-Cuando digo deseo, te hablo de que, si no me besas, acabaré siendo arena.
-Pero Vida, Luz, Entraña, Suerte, Alba, Razón, Plenitud, Amor, mi Caos, mi Todo...
-Calla y bésame tonto, o llegará y...
-No lo digas.
-Se me estremece la piel sólo de pensarlo, y tu no me besas.
-Dios, ¿Pero no ves que está aquí, a la vuelta de la esquina?
-Por eso, bésame ahora, ahora, ahora.
Y la besó y no pudo evitar que al poco llegara el tedio.
Venía a ti...
...con la certeza de la ascensión del canto y de su alondra.
Venía para ver, para ser visto.
No traía más que unas hermosas cadenas
y todo el tiempo del mundo para desatarlas.
No quisiste ayudarme en la fuga.
Las palabras ni siquiera eran "pertenencia a la fuga".
Nada pudiste hacer por mi y tanto hiciste en mi contra
que has heredado más que nada una especie de virus
que incubas junto a peores dolores, que ya no duelen.
Pues bien, yo tenía la vacuna y poseo el antídoto,
pero ya te maldije una vez y, podría hacerlo dos,
no me puedo retractar. Enferma, del verbo enfermar.
Venía para ver, para ser visto.
No traía más que unas hermosas cadenas
y todo el tiempo del mundo para desatarlas.
No quisiste ayudarme en la fuga.
Las palabras ni siquiera eran "pertenencia a la fuga".
Nada pudiste hacer por mi y tanto hiciste en mi contra
que has heredado más que nada una especie de virus
que incubas junto a peores dolores, que ya no duelen.
Pues bien, yo tenía la vacuna y poseo el antídoto,
pero ya te maldije una vez y, podría hacerlo dos,
no me puedo retractar. Enferma, del verbo enfermar.
среда, 16 апреля 2008 г.
Osita durmiendo - Julio Cortázar
PRESUMO que un buen explorador tiende a despertarse al alba a fin de efectuar las diversas observaciones científicas correspondientes al día que se inicia. Debe ser por eso que tambien yo me despierto casi siempre muy temprano, pero en vez de levantarme y consultar los variados instrumentosque equipan a Fafner, me quedo agradablemente en la casa y me dedico a un tema jamás tratado por Vespucio, Cook o el comandante Cousteau, en otras palabras la manera de dormir de la osita.
Esta manera de dormir es acaso la de todas las ositas, cosa que me sería imposible verificar, razón por la cual me cuidaré de generalizaciones imprudentes. En el caso de la osita su sueño pasa por dos etapas principales, la primera de las cuales no tiene nada de extraordinaria, es decir que la osita busca la posición más cómoda y agradable, se arropa de acuerdo con la temperatura ambiente, y durante gran parte de la noche duerme con casi toda naturalidad, casi nunca boca arriba y casi siempre boca abajo, con intermedios laterales que nunca duran demasiado pero que ceden a las otras posiciones sin esfuerzo alguno y después de suaves desplazamientos que muestran lo profundo y agradable de su sueño.
Cuando llega el alba, o sea en el momento en que tiendo a despertarme del todo, pues las observaciones anteriores las he hecho sin demasiado rigor científico, advirto al poco tiempo que la osita ha entrado en la segunda etapa de su sueño. Es aquí donde cabe preguntarse si esta manera de dormir es propia de ella, o si abarca a su entera especie, puesto que se trata de un comportamiento bastante insólito y hasta extraordinario que consiste en las continuas tentativas que hace la Osita dormida para convertirse en un paquete, lio, bulto, o atado, que de todo tiene, gracias a un sistema de movimientos, gestos, tirones, tracciones y enredos que progresivamente la van envolviendo en las sábanas hasta convertirla en un gran capullo blanco, rosa, o azul con listas amarillas según el caso, al punto de que un cuarto de hora después de iniciada esta metamorfosis del amanecer que siempre contemplo estupefacto, la Osita desaparece en una atorbellinada confusión de sabanas que, dicho sea de paso, van desapareciendo al mismo tiempo de mi lado de la cama, pues nadie podría imaginar la fuerza que despliega la osita para ir atrayéndolas hasta conseguir involucrarse completamente en ellas y por fin quedarse quieta después de una serie de evoluciones que completan la crisálida y la felicidad evidente de su ocupante.
Apoyándome con un codo en el colchón, que es lo último que queda, contemplo enternecido a la Osita y me pregunto a qué profunda necesidad de retorno uterino o algo así responde su empecinado trabajo de cada amanecer. Sé muy bien (porque al principio no lo sabía y tuve miedo) que nada de eso me rechaza, pues me basta rozar con un dedo el paquetito tibio a mi lado para que de sus profundidades emerga un suavísimo gruñido de satisfacción. El misterio es total, como se ve, porque la osita está contenta de tenerme a su lado y a la vez se refugia en un claustro al que yo no podría llegar sin destruir su preciosa penumbra, su temperatura íntima, y algo en ella lo sabe y lo defiende desde el alba al despertar definitvo. Alguna vez- ya no- hice la prueba de desenvolverla lo más suavemente posible del capullo, porque tenía miedo de que se ahogara con las sábanas enredadas, y las confusas almohadas, y supe lo que significaba separar sus manos de los nudos, lazos y otros flecos que hacían las sábanas entre sus dedos. De manera que ahora me limito a mirarla dormir en su efímera y sin duda atávica hibernación y espero que se despierte sola, que empiece a desenredarse poco a poco, a sacar una mano, un chorrito de pelo, un culito o un pie, y que después me mire como si no hubiera pasado nada, como si las sábanas no fueran un remolino en torno a ella, la crisálida rota de donde asoma mi nuevo día, mi razón para vivir un nuevo día.
Esta manera de dormir es acaso la de todas las ositas, cosa que me sería imposible verificar, razón por la cual me cuidaré de generalizaciones imprudentes. En el caso de la osita su sueño pasa por dos etapas principales, la primera de las cuales no tiene nada de extraordinaria, es decir que la osita busca la posición más cómoda y agradable, se arropa de acuerdo con la temperatura ambiente, y durante gran parte de la noche duerme con casi toda naturalidad, casi nunca boca arriba y casi siempre boca abajo, con intermedios laterales que nunca duran demasiado pero que ceden a las otras posiciones sin esfuerzo alguno y después de suaves desplazamientos que muestran lo profundo y agradable de su sueño.
Cuando llega el alba, o sea en el momento en que tiendo a despertarme del todo, pues las observaciones anteriores las he hecho sin demasiado rigor científico, advirto al poco tiempo que la osita ha entrado en la segunda etapa de su sueño. Es aquí donde cabe preguntarse si esta manera de dormir es propia de ella, o si abarca a su entera especie, puesto que se trata de un comportamiento bastante insólito y hasta extraordinario que consiste en las continuas tentativas que hace la Osita dormida para convertirse en un paquete, lio, bulto, o atado, que de todo tiene, gracias a un sistema de movimientos, gestos, tirones, tracciones y enredos que progresivamente la van envolviendo en las sábanas hasta convertirla en un gran capullo blanco, rosa, o azul con listas amarillas según el caso, al punto de que un cuarto de hora después de iniciada esta metamorfosis del amanecer que siempre contemplo estupefacto, la Osita desaparece en una atorbellinada confusión de sabanas que, dicho sea de paso, van desapareciendo al mismo tiempo de mi lado de la cama, pues nadie podría imaginar la fuerza que despliega la osita para ir atrayéndolas hasta conseguir involucrarse completamente en ellas y por fin quedarse quieta después de una serie de evoluciones que completan la crisálida y la felicidad evidente de su ocupante.
Apoyándome con un codo en el colchón, que es lo último que queda, contemplo enternecido a la Osita y me pregunto a qué profunda necesidad de retorno uterino o algo así responde su empecinado trabajo de cada amanecer. Sé muy bien (porque al principio no lo sabía y tuve miedo) que nada de eso me rechaza, pues me basta rozar con un dedo el paquetito tibio a mi lado para que de sus profundidades emerga un suavísimo gruñido de satisfacción. El misterio es total, como se ve, porque la osita está contenta de tenerme a su lado y a la vez se refugia en un claustro al que yo no podría llegar sin destruir su preciosa penumbra, su temperatura íntima, y algo en ella lo sabe y lo defiende desde el alba al despertar definitvo. Alguna vez- ya no- hice la prueba de desenvolverla lo más suavemente posible del capullo, porque tenía miedo de que se ahogara con las sábanas enredadas, y las confusas almohadas, y supe lo que significaba separar sus manos de los nudos, lazos y otros flecos que hacían las sábanas entre sus dedos. De manera que ahora me limito a mirarla dormir en su efímera y sin duda atávica hibernación y espero que se despierte sola, que empiece a desenredarse poco a poco, a sacar una mano, un chorrito de pelo, un culito o un pie, y que después me mire como si no hubiera pasado nada, como si las sábanas no fueran un remolino en torno a ella, la crisálida rota de donde asoma mi nuevo día, mi razón para vivir un nuevo día.
воскресенье, 13 апреля 2008 г.
Mapa.
Allá donde conquistaré la Alhambra para ti
nuestro hijo querrá alcanzar las estrellas.
Allá te espero.
nuestro hijo querrá alcanzar las estrellas.
Allá te espero.
Fernando Cañas (de Diamante roto)
Me agito
solamente
me agito
cuando tú me miras
y no hay café en la cafetera
y el motor del frigorífico vacío
no para de vibrar.
Me agito
solamente
me agito
porque todo está muy limpio
como un cielo sin nubes.
Ahora te dejo respirar
luego te quitaré el aire
con mi misma boca.
Me agito algo tiembla
por el túnel de mi pecho,
paseo la tarea de pintar
arcoiris en los rincones de tu piel
y navegar sin brújula
en el mar de tus palabras.
Angelito desplumado
por qué bailas entre el humo
del cigarrillo
con esa sonrisa
de alumna perversa
no sabes que me agito
que solamente
me agito por ti.
Criatura de cal y hueso
bajo la luz de la ventana
no pienso.
Tengo fuegos artificiales
en mi cabeza
y me agito
solamente
me agito.
solamente
me agito
cuando tú me miras
y no hay café en la cafetera
y el motor del frigorífico vacío
no para de vibrar.
Me agito
solamente
me agito
porque todo está muy limpio
como un cielo sin nubes.
Ahora te dejo respirar
luego te quitaré el aire
con mi misma boca.
Me agito algo tiembla
por el túnel de mi pecho,
paseo la tarea de pintar
arcoiris en los rincones de tu piel
y navegar sin brújula
en el mar de tus palabras.
Angelito desplumado
por qué bailas entre el humo
del cigarrillo
con esa sonrisa
de alumna perversa
no sabes que me agito
que solamente
me agito por ti.
Criatura de cal y hueso
bajo la luz de la ventana
no pienso.
Tengo fuegos artificiales
en mi cabeza
y me agito
solamente
me agito.
четверг, 10 апреля 2008 г.
Cuando voy al trabajo- Victor Jara
Cuando voy al trabajo
pienso en ti.
Por las calles del barrio
pienso en ti.
Cuando miro los rostros
tras el vidrio empañado
sin saber, quiénes son, dónde van...
Pienso en ti.
Mi vida, pienso en ti.
En ti, compañera de mis días,
y del porvenir,
de las horas amargas y la dicha
de poder vivir,
laborando el comienzo de una historia,
sin saber el fin.
Cuando el turno termina,
y la tarde va,
estirando su sombra
por el tijeral,
y al volver de la obra
discutiendo entre amigos,
razonando cuestiones
de este tiempo y destino,
pienso en ti.
Mi vida, pienso en ti.
En ti, compañera de mis dias
y del porvenir,
de las horas amargas y la dicha.
De poder vivir,
laborando el comienzo de una historia,
sin saber el fin.
Cuando llego a lacasa
estás ahí,
y amarramos los sueños...
Laborando el comienzo de una historia
sin saber, el fin.
pienso en ti.
Por las calles del barrio
pienso en ti.
Cuando miro los rostros
tras el vidrio empañado
sin saber, quiénes son, dónde van...
Pienso en ti.
Mi vida, pienso en ti.
En ti, compañera de mis días,
y del porvenir,
de las horas amargas y la dicha
de poder vivir,
laborando el comienzo de una historia,
sin saber el fin.
Cuando el turno termina,
y la tarde va,
estirando su sombra
por el tijeral,
y al volver de la obra
discutiendo entre amigos,
razonando cuestiones
de este tiempo y destino,
pienso en ti.
Mi vida, pienso en ti.
En ti, compañera de mis dias
y del porvenir,
de las horas amargas y la dicha.
De poder vivir,
laborando el comienzo de una historia,
sin saber el fin.
Cuando llego a la
estás ahí,
y amarramos los sueños...
Laborando el comienzo de una historia
sin saber, el fin.
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